Imaginaria realidad
Alguna vez imaginé que alguien había robado mis zapatos, me pareció algo inconcebible, los busque casi una semana antes de darlos por perdidos y aún después de ese punto tenía la esperanza de recuperarlos. Cuando me acerque a la caja de los zapatos, decidía no tirarla porque de alguna manera sería como tirar mis zapatos. Cada vez que miraba dentro de la caja creía que mis zapatos estarían ahí pero nunca pasaba, un día me quede observando la caja detenidamente y empecé a pensar; nadie dentro de la casa pudo haber robado los zapatos porque sólo me quedan a mi, no eran susceptibles de ser vendidos porque estaban viejos y despintados, un ladrón hubiera tomado cualquier otra cosa que realmente tuviera valor, pero entonces, si nadie había robado mis zapatos ¿cómo habían desaparecido?. Me pareció que sólo Dios pudo haber decidido que mis zapatos debían desaparecer, pero ¿por qué haría Dios eso? No me parece que un Dios que hace zapatos y después los destruye por simple ociosidad sea realmente Dios, aunque él es infinito e incomprensible; tal vez buscar la respuesta en Dios fue un error, ya que los zapatos están más cerca de la nada que de Dios. Comencé a pensar que existía una posibilidad de que mis zapatos nunca hubieran existido y que hasta ahora me daba cuenta, aunque recordaba claramente que los había usado muchas veces, mis sentidos no me engañarían en algo tan vano, sin embargo no podía recordar cuando fue la última vez que los utilicé. Después de razonar todo lo anterior, cambié un poco mi perspectiva, me di cuenta de que me había quedado viendo una caja de zapatos vacía por más de una hora, era imposible encontrar mis zapatos donde no había nada más que aire; al ver mi entorno noté que mis zapatos podían estar en cualquier parte menos en la caja; por fin recapitulé mi búsqueda para concluir que no tenía suficientes pruebas para decir que mis zapatos no existían más, sin embargo tampoco las tenía para decir que todavía existían. Fue entonces cuando tome conciencia de que no recordaba muy bien cómo eran mis zapatos, pensé mucho en ellos y ahora no los conocía; pensar nunca fue una buena idea, tanto razonamiento estaba haciéndome ver las cosas de una manera equivocada. Entonces me recosté y me quedé dormido por unos diez minutos, en el momento que desperté sólo noté que me sentía mucho mejor que antes de dormirme, tenía algo de gripa, y era momento de irme así que fui hacia el closet para sacar unos zapatos, había una caja de zapatos estorbando y la tire a otro lugar, entonces saque unos zapatos, pero preferí otros, me puse los otros y entonces, antes de irme, me percaté de que al fin había encontrado mis zapatos.


2 Comments:
HoLa, tu manera de escribir me recordo a Los ejercicios y textos de un Libro, que chistoso :D
HoLa, tu manera de escribir me recordo a Los ejercicios y textos de un Libro, que chistoso :D
Publicar un comentario
<< Home