Un despunte del alba.
Ya me di al poder que a mi destino rige.
No me agarro ya de nada, para así no tener nada que defender.
No tengo pensamientos, para así poder ver.
No temo ya a nada, para así poder acordarme de mi.
No me agarro ya de nada, para así no tener nada que defender.
No tengo pensamientos, para así poder ver.
No temo ya a nada, para así poder acordarme de mi.
Una rara canción? Acabo de escucharla, creí que nunca lo haría; pero no fue aquí, sino donde lo imposible se vuelve cotidiano y lo incomprensible no es más que la misma idea de no comprender. Soñaba que navegaba con la muerte mientras ella entonaba esta canción, no es cualidad de la muerte la entonación así como el volumen adecuado, pero pude discernir algunas palabras entre sus balbuceos; "vivir es darse", he creído en esto desde que inicié mi viaje hacia la libertad, pero aunque éste se ha mantenido un tanto estático, mi conciencia se ha dado el lujo de brillar de más de vez en vez. Algunas veces he deseado ser un navegante del infinito, otras simplemente quiero ser feliz; alguien me dijo que la ignorancia es felicidad, yo lo arreglaría de la manera más sencilla posible: la felicidad está en nosotros sin importar cuanto la queramos condicionar a los demás, la felicidad nunca puede ser si no somos nosotros si no nos encontramos con lo que somos realmente, y nunca seremos en verdad hasta ser libres. La libertar es felicidad pura, volar hacia el infinito.


4 Comments:
La felicidad no existe. Es un kito, una construcción mental para hacerte más soportable la idea de Heisenberg. Es una ilusión del mismo tamaño que eso que llaman realidad y que no es más que otra ilusión.
Volar hacia el infinito es muy fácil cuando se tiene la barriga llena y tienes un hospital cercano en el que alguien te atenderá de una enfermedad ridícula. Volar al infinito es muy fácil cuando uno se queda encerrado en la casa y se niega a ver a los niño que merodean en la noche junto a las alcantarillas. Así, dede luego es muy fácil.
Si, hay que intentar liberarse de las necesidades mas pesadas, y volar, volar, lo mas que se pueda, que siempre dura mas o menos dos segundos.
Sebastian: Yo alguna vez creí que el mundo era una mierda, que todo estaba jodido; si es así entonces para que estamos vivos, que asqueroso desperdicio de tiempo.
Noemi: un segundo puede ser una eternidad dependiendo la forma en que se vea, de todos modos después de tanto volar tal vez acabemos por extrañar la tierra.
la via es gunita pero a la vez jea creo.............
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